Un gol en el 80 de Vini asegura la eliminatoria y el Madrid sigue vivo en Champions
En la noche de hoy en el Bernabéu, había mucho más en juego que solo una eliminatoria. La previa estuvo marcada por la polémica de la ida, cuando Vinícius denunció haber sido víctima de insultos racistas por parte de Gianluca Prestianni, jugador del Benfica, algo que este último negó. Tanto el estadio como los jugadores estaban al tanto de ello. Vinícius, como suele hacer, respondió donde mejor sabe: en el campo.
El Madrid llegó con una ligera ventaja de 1-0, gracias a un gol del brasileño en Lisboa. Sin embargo, el Benfica salió con fuerza desde el primer minuto, haciendo que Courtois tuviera que esforzarse mucho para detener los ataques de Leandro Barreiro y Rafa Silva, dejando claro que la eliminatoria seguía abierta.
Al minuto 14 llegó el golpe inesperado. Courtois hizo una gran parada para evitar un autogol de Asencio tras un centro de Pavlidis, pero Rafa Silva estaba listo y aprovechó el rebote para empujar el balón al fondo de la red. El empate en la eliminatoria ya era una realidad, y el Bernabéu contuvo la respiración.
La respuesta del Madrid no tardó en llegar. Apenas dos minutos después, Valverde avanzó por la derecha y asistió a Tchouaméni en el borde del área. El francés acertó con un disparo cruzado que terminó en gol, marcando su primer tanto en la Champions y devolviendo la tranquilidad a los blancos y la ventaja en el marcador global.
La primera mitad fue muy intensa y disputada. El Benfica no se intimidó y generó más oportunidades que el Madrid durante buena parte del tiempo, con Fredrik Aursnes como su jugador más peligroso. El Madrid logró resistir el acoso con experiencia, aunque mostró cierta fragilidad defensiva.
En la segunda parte, el partido se volvió un ejercicio de control y nervios. El Benfica presionó buscando el gol que les diera vida, creando más peligro en los minutos finales, pero el equipo blanco supo mantenerse firme. Y cuando se necesitaba un golpe definitivo, apareció Vinícius.
En el minuto 80, Vinícius recibió el balón, se liberó de su marcador y anotó con mucha clase para asegurar el pase a octavos. Luego celebró su gol con su habitual baile junto al banderín de córner, un gesto que esta vez tuvo un significado especial, un mensaje silencioso para quienes intentaron dañarlo fuera del campo. Valverde fue clave con sus dos asistencias, completando un partido excepcional.
El Madrid avanzó a octavos con un marcador global de 3-1, sufriendo más de lo esperado, pero demostrando una vez más que en las grandes noches sabe cómo salir adelante. La Champions sigue siendo territorio madridista.

