¿Dónde está el Madrid?
Iba a describir un Madrid irreconocible, pero la triste realidad es que ya he visto esta película
demasiadas veces. Esto no es el Real Madrid, simplemente no lo es. A estas alturas ni siquiera
se trata del marcador, que al descanso iba 0-0 con solo dos disparos a favor de los merengues.
Pero vamos a ser justos, el Elche salió a por todas hoy, como debía, y eran muy grandes, pero
ya les daremos el mérito que se merecen más adelante.
La pregunta obvia que seguramente le harán varias veces a Xabi Alonso en la próxima rueda
de prensa es la misma que todos teníamos en nuestra cabeza viendo este partido: ¿por qué
está el siete en el banquillo? Entiendo que los jugadores vienen del parón de selecciones,
entiendo que el Elche no es el rival más difícil de La Liga, pero este no es un Real Madrid que
haya brillado en ningún momento de esta temporada, así que no tiene sentido dejar a uno de
los mejores jugadores del mundo en el banquillo. Estoy totalmente a favor de darle minutos a
Rodrygo, porque es la única forma en la que otra de las grandes estrellas del mundo puede
intentar volver a su mejor nivel, pero alinear un equipo que ya tiene varios titulares fuera
(incluyendo a Militao, que acaba de caer lesionado) y además dejar fuera a una de tus mejores
opciones ofensivas es difícil de tragar y de comprender. ¿Cómo puedes dejar fuera a Vini? ¿Y
qué hay de Valverde? Sí, juega muchos minutos, sí, hay que hacer rotación, ¡pero no todos a la
vez!
Este no es el legendario equipo de 2016/2017 que básicamente tenía dos onces titulares
completos, con Isco, James y Morata formando parte habitual de “la unidad B”, capaz de
enfrentarse a cualquier rival sin problema y meterles 3 goles en media hora. Aquel equipo
podía permitirse dar descanso a Cristiano, Benzema, Modric, a quien quisieran, porque igual
ganábamos, y ganábamos bien. Este equipo, más allá de la victoria en El Clásico (que sí, fue
muy merecido) no ha encontrado su rumbo ni ha jugado cómodo en ningún momento del año, y
hoy no fue la excepción en los primeros 45 minutos. Uno tiene que sentir un poco de pena por
Courtois en algún momento, porque sin él, el Madrid fácilmente podría haberse ido al vestuario
perdiendo por uno o dos.
Y luego, como era previsible, un Elche motivado, que jugó una primera parte muy sólida en
todos los aspectos, golpeó temprano en la segunda parte para poner al Madrid contra las
cuerdas. El Elche mostró espíritu, el Elche mostró garra y, diciendo la verdad, también mucho
fútbol. Claro que defendieron más de lo que atacaron, claro que metieron a todo el equipo
detrás del balón, pero también mostraron calidad cuando hacía falta y, de nuevo, si no fuera por
Courtois, las cosas podrían haber sido mucho peores para los visitantes. El Elche remataba
bien, y fueron finos en sus oportunidades, pero simplemente no pudieron superar al belga la
mayor parte del tiempo.
El Elche jugó hoy probablemente su mejor partido de la temporada, y por eso deben sentirse
orgullosos. Un Estadio Manuel Martínez Valero completamente lleno vivía y moría con cada jugada, y su energía era electrizante. Pero por mal que estuviera jugando el Real Madrid, sigue
siendo el Real Madrid, y al menos un gol era inevitable. Trent estrelló un balón en el travesaño
y, momentos después, Bellingham asistió a Huijsen para poner las cosas interesantes ya
cuando se acercaba el minuto 80 – pero como dijimos antes – hoy era el día del Elche – ¿no?
A pesar de las entradas de Vini y Valverde en la segunda parte, el ritmo favorecía al Elche y
nunca cambió realmente a pesar del empate de Madrid. El ex-madridista Álvaro Rodríguez
marcó el 2-1 que parecía enterrar al equipo blanco (que hoy jugaba de azul), pero ¿qué sería
de nosotros sin Jude? ¡Hey Jude!
En su ya habitual ventana goleadora, minuto 87, Bellingham salvó al Madrid del desastre total.
Con esto el Madrid se levantó y fue a por la victoria, y casi la encuentra entre Camavinga y
Gonzalo García al final. Qué deporte tan loco, y si hay un equipo capaz de una remontada
imposible, es el Real Madrid. Pero arrancar con tus titulares en el banquillo, y luego jugar un
fútbol a un nivel muy inferior al de tu rival, pese a que sea un rival inferior en plantilla, es algo
que seguirá preocupando a los madridistas a medida que nos acercamos a diciembre y vuelve
la Champions contra el City. El Elche, en cambio, debería estar orgulloso con ese punto,
aunque seguramente se quedaron con las ganas de 3 puntos que sin duda hubieran sido muy
merecidos tras el partidazo que jugaron.
– Troy Galán