Goleada al Elche, juego más consistente, y un golazo inolvidable del joven Turco
El Santiago Bernabéu despidió la noche del sábado con una sensación buena y muy conocida: la de un Real Madrid que, cuando se pone serio, resulta difícil de vencer. Los merengues se impusieron al Elche por 4-1 y se colocaron a tan solo un punto del Barcelona en lo alto de la tabla, mandando un mensaje claro que pelean por el título
El partido arrancó con un Elche sorprendentemente relajado y con confianza. Controlaron la posesión durante los primeros minutos sin llegar a generar peligro real sobre la portería de Courtois. El Madrid, sin prisa pero sin pausa, fue poco a poco ganando control del partido.
Tras un rebote de un disparo fuerte de Valverde, Rüdiger, sin pensárselo dos veces, mandó el balón a la red de volea. Su primer gol de la temporada, celebrado con la contundencia que caracteriza al defensa alemán.
Siguiendo su buena racha goleadora, Valverde se sumó a la fiesta con otro golazo. Esta racha destaca mucho porque ocurre en un momento clave de la temporada, y demuestra que el hat-trick contra el City en la champions no fue cosa de suerte.
Huijsen se vistió de delantero centro marcando de cabeza, y el Elche tuvo su gol tras un error grave de Camavinga, pero el golazo y el momento más brillante del partido lo firmó Arda Güler. Vistiendose de Beckham, y con toda la tranquilidad del mundo desde unos 74 yardas, la perla turca procedente del Fenerbahçe metió un golazo desde su propio campo que hizo que el Bernabéu entero se pusiera de pie. Fue incluso más lejos que esos goles memorables de Xabi Alonso y el propio David Beckham, y Güler lo metió como si fuese costumbre.
El Madrid suma, en momentos hasta brilla, y sin duda presiona al Barcelona. La Liga vuelve a ser interesante

